Reflexión: El aprendizaje y el desarrollo de competencias.
El documento “El aprendizaje y el desarrollo de competencias” del Dr. Vargas Beal [1],comparte cuestionamientos y define posturas en el problema de ¿Cómo articular en un mismo proceso de enseñanza-aprendizaje las cuatro nociones que problematiza: competencia, aprendizaje, aprendizaje significativo y aprendizaje situado frente a la exigencia educativa actual
En primer lugar, analiza la evolución del término competencias desde su relación directa con el mercado laboral hasta su incorporación en el mundo académico, y como señala Barnett, su preocupación porque las competencias desarrolladas en los estudiantes se enfoquen solamente a satisfacer el mundo del trabajo y los riesgos que implicaría “que una ideología de competencia académica esté siendo desplazada por otra: la competencia operativa”. En este sentido Vargas Beal marca una diferencia fundamental entre la competitividad operativa (visión pragmática) del mundo de las empresas y la competencia cognitiva del mundo académico (visión humanista que fomenta un espíritu comunitario) sin embargo, ambas visiones por separado son bastante limitadas.
Con esta visión de las competencias se modifica drásticamente la concepción del aprendizaje que va desde la concepción primitiva o tradicional de la adquisición de conocimientos, como si éstos fueran objetos que se pudieran atrapar, hasta llegar a la concepción holística de que todo proceso de aprendizaje involucra una transformación del individuo la cual por supuesto debe ser considerada y evaluada.
Por otro lado, aunque algunos autores consideran que el aprendizaje significativo es aquel que sólo es discursivo y memorístico, Vargas Beal propone que por poco o muy significativo un aprendizaje no depende del maestro, ni de las estrategias educativas, ni del programa, ni de la institución, sino del propio interés del alumno que por lo demás no puede ser “sembrado” como tal por el maestro; y que el desarrollo de las competencias formales no esteriliza el espacio educativo ni separa el proceso de enseñaza-aprendizaje universitario del resto de la dinámica personal del maestro y del alumno: Esta concepción por lo tanto, pone en tela de juicio la mediación por parte del maestro en la construcción del conocimiento, pero resalta por otro lado que el trabajo del docente es el de proveer las herramientas físicas o psicológicas que supone que el estudiante necesita, pero la consecuencia de esta acción fundada en tal suposición puede resultar muy azarosa, ya que bien puede el alumno estar necesitando herramientas muy distintas de las que el maestro supone, así pues como menciona Rogers[2] “ No podemos enseñarle a nadie directamente, sólo podemos facilitar su aprendizaje” (Rogers 1997)
Otro concepto importante que se menciona en el presente documento es el que se refiere al de “ aprehender” ” el cual implica necesariamente una apropiación de la realidad construida durante el momento de la adaptación, donde tal construcción es asimilada al mismo tiempo que el sujeto se acomoda a ella, re-organizando así la propia estructura cognoscitiva de los esquemas de entendimiento de la realidad que no es otra cosa que el sí-mismo del sujetoesa acción de estar eligiendo a cada momento de su vida cómo estar en la realidad. “La construcción del conocimiento, aún en sus aspectos más insignificantes, implica una construcción de la realidad, y en este sentido, del mundo y del modo de estar en él. La cuestión de desarrollar competencias, no es una cuestión sólo de desarrollar ciertas capacidades para atender determinados objetos socio-profesionales, sino que al hacerlo, se está, al mismo tiempo, optando por la construcción de la persona del maestro, del alumno y, en cierta forma, del mundo.”
En lo que se refiere al aprendizaje situado se deben considerar dos aspectos: 1) el interés del alumno por aprender algo; y 2) las posibilidades reales que tal alumno tiene para acometer con éxito la tarea de construir un determinado conocimiento[3]. Por otro lado, Habermans[4] menciona que el interés por controlar, comprender y transformar la realidad es lo que promueve la construcción del conocimiento , además situar el aprendizaje afectivamente en estudiantes universitarios, donde se obedece generalmente a una vocación seguramente es una tarea menos difícil que con adolescentes que aparentemente se muestran desinteresados ante su realidad. Este proceso tiene también un aspecto intra-psicológico en tanto que este mismo aprendizaje tiene que situarse, cognitivamente hablando, en el interés personal y en la zona de desarrollo próximo del alumno.
Se considera así mismo que la acción es la parte fundamental en el proceso de construcción del conocimiento ya que en ésta se garantiza poner en conflicto cognitivo la organización de los esquemas de entendimiento de la realidad que todo alumno tiene como estructura fundamental para orientar su propia y muy personal adaptación a la vida; también debido a que es en la acción y no sólo en el pensamiento, que el alumno opta por un modo de estar en el mundo al aprehenderlo con “h”, al apropiarse de él de un modo específico; y finalmente, porque es en la acción que el conocimiento toma un sentido singular y propio para cada alumno. Pero, esta aseveración no debe restar importancia al discurso verbal ya que el lenguaje es un factor definitivo en el desarrollo de competencias.
Por último se considera que tanto la construcción del conocimiento, el aprendizaje situado, el aprendizaje significativo y las competencias movilizan esquemas cognitivos de todos los niveles para reorganizar la estructura cognoscitiva del individuo en el proceso enseñanza - aprendizaje.
Por otro lado con respecto a las herramientas utilizadas en esta actividad como el subrayado y la inserción de comentarios a un texto tan extenso y con tanta información pienso que fueron de utilidad ya que permiten organizar la información; aunque es necesario seguir practicando con estos recursos y conocer a fondo el sistema de información a fin de utilizarlos más a menudo y de una forma más eficiente
Saludos Vicky
[1] Vargas, Xavier (2005) El aprendizaje y el desarrollo de las competencias/http://www.arquepisteme.iteso.mx/reportesobrelascompetencias.doc
[2][2] Rogers, Carl R. (1977), Psicoterapia centrada en el cliente, Paidós, Buenos Aires, Argentina, p. 333
[3] A esta última noción, Vigotsky la llama Zona de desarrollo próximo.
[4] Habermas, Jürgen (2000), Teoría y praxis, Tecnos, Madrid, España, p. 19
El documento “El aprendizaje y el desarrollo de competencias” del Dr. Vargas Beal [1],comparte cuestionamientos y define posturas en el problema de ¿Cómo articular en un mismo proceso de enseñanza-aprendizaje las cuatro nociones que problematiza: competencia, aprendizaje, aprendizaje significativo y aprendizaje situado frente a la exigencia educativa actual
En primer lugar, analiza la evolución del término competencias desde su relación directa con el mercado laboral hasta su incorporación en el mundo académico, y como señala Barnett, su preocupación porque las competencias desarrolladas en los estudiantes se enfoquen solamente a satisfacer el mundo del trabajo y los riesgos que implicaría “que una ideología de competencia académica esté siendo desplazada por otra: la competencia operativa”. En este sentido Vargas Beal marca una diferencia fundamental entre la competitividad operativa (visión pragmática) del mundo de las empresas y la competencia cognitiva del mundo académico (visión humanista que fomenta un espíritu comunitario) sin embargo, ambas visiones por separado son bastante limitadas.
Con esta visión de las competencias se modifica drásticamente la concepción del aprendizaje que va desde la concepción primitiva o tradicional de la adquisición de conocimientos, como si éstos fueran objetos que se pudieran atrapar, hasta llegar a la concepción holística de que todo proceso de aprendizaje involucra una transformación del individuo la cual por supuesto debe ser considerada y evaluada.
Por otro lado, aunque algunos autores consideran que el aprendizaje significativo es aquel que sólo es discursivo y memorístico, Vargas Beal propone que por poco o muy significativo un aprendizaje no depende del maestro, ni de las estrategias educativas, ni del programa, ni de la institución, sino del propio interés del alumno que por lo demás no puede ser “sembrado” como tal por el maestro; y que el desarrollo de las competencias formales no esteriliza el espacio educativo ni separa el proceso de enseñaza-aprendizaje universitario del resto de la dinámica personal del maestro y del alumno: Esta concepción por lo tanto, pone en tela de juicio la mediación por parte del maestro en la construcción del conocimiento, pero resalta por otro lado que el trabajo del docente es el de proveer las herramientas físicas o psicológicas que supone que el estudiante necesita, pero la consecuencia de esta acción fundada en tal suposición puede resultar muy azarosa, ya que bien puede el alumno estar necesitando herramientas muy distintas de las que el maestro supone, así pues como menciona Rogers[2] “ No podemos enseñarle a nadie directamente, sólo podemos facilitar su aprendizaje” (Rogers 1997)
Otro concepto importante que se menciona en el presente documento es el que se refiere al de “ aprehender” ” el cual implica necesariamente una apropiación de la realidad construida durante el momento de la adaptación, donde tal construcción es asimilada al mismo tiempo que el sujeto se acomoda a ella, re-organizando así la propia estructura cognoscitiva de los esquemas de entendimiento de la realidad que no es otra cosa que el sí-mismo del sujeto
En lo que se refiere al aprendizaje situado se deben considerar dos aspectos: 1) el interés del alumno por aprender algo; y 2) las posibilidades reales que tal alumno tiene para acometer con éxito la tarea de construir un determinado conocimiento[3]. Por otro lado, Habermans[4] menciona que el interés por controlar, comprender y transformar la realidad es lo que promueve la construcción del conocimiento , además situar el aprendizaje afectivamente en estudiantes universitarios, donde se obedece generalmente a una vocación seguramente es una tarea menos difícil que con adolescentes que aparentemente se muestran desinteresados ante su realidad. Este proceso tiene también un aspecto intra-psicológico en tanto que este mismo aprendizaje tiene que situarse, cognitivamente hablando, en el interés personal y en la zona de desarrollo próximo del alumno.
Se considera así mismo que la acción es la parte fundamental en el proceso de construcción del conocimiento ya que en ésta se garantiza poner en conflicto cognitivo la organización de los esquemas de entendimiento de la realidad que todo alumno tiene como estructura fundamental para orientar su propia y muy personal adaptación a la vida; también debido a que es en la acción y no sólo en el pensamiento, que el alumno opta por un modo de estar en el mundo al aprehenderlo con “h”, al apropiarse de él de un modo específico; y finalmente, porque es en la acción que el conocimiento toma un sentido singular y propio para cada alumno. Pero, esta aseveración no debe restar importancia al discurso verbal ya que el lenguaje es un factor definitivo en el desarrollo de competencias.
Por último se considera que tanto la construcción del conocimiento, el aprendizaje situado, el aprendizaje significativo y las competencias movilizan esquemas cognitivos de todos los niveles para reorganizar la estructura cognoscitiva del individuo en el proceso enseñanza - aprendizaje.
Por otro lado con respecto a las herramientas utilizadas en esta actividad como el subrayado y la inserción de comentarios a un texto tan extenso y con tanta información pienso que fueron de utilidad ya que permiten organizar la información; aunque es necesario seguir practicando con estos recursos y conocer a fondo el sistema de información a fin de utilizarlos más a menudo y de una forma más eficiente
Saludos Vicky
[1] Vargas, Xavier (2005) El aprendizaje y el desarrollo de las competencias/http://www.arquepisteme.iteso.mx/reportesobrelascompetencias.doc
[2][2] Rogers, Carl R. (1977), Psicoterapia centrada en el cliente, Paidós, Buenos Aires, Argentina, p. 333
[3] A esta última noción, Vigotsky la llama Zona de desarrollo próximo.
[4] Habermas, Jürgen (2000), Teoría y praxis, Tecnos, Madrid, España, p. 19